HABLEMOS DE...

Este Blog fue creado en respuesta a la inquietud y necesidad de poder debatir temas cotidianos que en la vida de cada uno, tienen mayor o menor importancia y dejo en este muro la impresión para que puedas opinar o agregar lo que desees.

sábado, 30 de julio de 2011

Hablemos de un ratón perdido en el lugar correcto

Era viernes, un día ajetreado como tantos otros, el sol se preparaba para desaparecer en el horizonte, mientras yo guardaba mi bolso en la maleta del auto. Vivo en Costa Brava, un sector muy tranquilo de Concón, frente mío el imponente Océano Pacífico y detrás, las dunas de mi ciudad. Cierro la maleta del auto y camino un par de pasos en el estacionamiento para partir de una vez y a dos metros de mí, encuentro a un extraño y gordito ratón, de un tamaño no menor, de pelaje café, gris y amarillo, y orejas de antenas parabólicas; estaba herido, medio atontado, comenzó a acercarse lentamente hacia mí, seguí quieto tratando de no interrumpir su decisión, no quería asustarlo, pensé que ya había tenido bastante al arrancar de algún gato o perro que abundan por estos lados, seguramente no había salido ileso de esa expedición; se apoyó en mis zapatos como pidiendo ayuda, logré ver sus heridas en los ojos, seguro no podía ver, yo sabía que corría peligro inminente, en cualquier momento pasaría un perro, de esos que cuidan la calle y sería un blanco fácil, entonces tomé unas leñas que estaban a mi costado y como si él entendiera mi intención, se acomodó en una esquina para que lo protegiera de la vista de las mascotas, dándole también, el calor que necesitaba en ese momento. Subí a mi auto y partí.

Llevaba unos minutos manejando y pensando en lo que me había sucedido, de pronto, de forma instintiva me estacioné en un lugar y empecé a relacionar todo. ¡Ese ratón no es un ratón! - dije -. Es La Llaca, un marsupial que vive en la biodiversidad de la flora y fauna de nuestras dunas. Mi casa y la de todo el sector están edificadas sobre duna, el hábitat natural de La Llaca, a cincuenta metros de mi hogar, cuatro edificios en construcción, maquinarias que parecen sacadas de la película Transformers, removiendo la duna como una licuadora, vibraciones en el piso y camiones cargados de esa dorada arena que tanto admiraba y jugaba cuando era niño. Esos pequeños animales huyen de esa terrible invasión, invasión del metal y del frío cemento, buscando hacer una nueva madriguera en otro lugar, el cual fue tomado por mi barrio hace cuatro décadas y que fue marcando el inicio del desalojo forzado de cientos de especies, devorando la duna y su flora. ¿Quién es el que está en el lugar incorrecto? ¿Quién es el nómade?

¿Son los costos del progreso? ¿Se puede progresar a costa de la naturaleza? Ésta no es cualquier naturaleza, son dunas milenarias que antiguamente llegaban hasta lo que ahora son las calles poniente de Viña del Mar, es una de las pocas dunas en el mundo que está ubicada dentro de una ciudad, con una belleza única admirada desde cualquier rincón de la bahía de Valparaíso, es la identidad de mi querido Concón.

Este pequeño e indefenso marsupial con sus ojos ensangrentados ha remecido mi conciencia. Tengo sentido de culpa por estar yo, en el lugar incorrecto y ocupar un lugar que no me pertenece aunque tenga la escritura, aunque tenga el rol de la casa, aunque el departamento de obras haya recibido conforme este pedazo de terreno. ¿Qué valida el que cada vez ocupemos más y más espacio a las dunas? ¿Los papeles del abogado, del banco, del Serviu, del Servicio de Impuestos Internos, de la municipalidad?

Hay cosas que se repiten en nuestra vida cotidiana: “Hazlo no más, si nadie se va a enterar”. El problema es que hoy, me he enterado yo.

viernes, 22 de julio de 2011

Hablemos de los Indignados de Chile

Cada ciertas décadas van surgiendo de manera transversal, manifestaciones y concentraciones masivas en la población, que van marcando épocas de cambio en distintos ámbitos. Así como lo fue en Francia con lo que se conoce como Mayo francés o mayo del 68; una cadena de protestas que se llevaron a cabo especialmente en París. Fue iniciada por grupos estudiantiles de izquierdas contrarios a la sociedad de consumo, a los que posteriormente se unieron grupos de obreros industriales y finalmente y de forma menos entusiastas, los sindicatos y el Partido Comunista Francés. Como resultado, tuvo lugar la mayor revuelta estudiantil y la mayor huelga general de la historia de Francia, y posiblemente de Europa Occidental, secundada por más de 9 millones de trabajadores. La magnitud de las protestas no había sido prevista por el gobierno francés, y puso contra las cuerdas al gobierno de Charles de Gaulle. Lo mismo ocurrió el 2 de octubre de ese mismo año con el movimiento estudiantil en México, que al igual que la anterior se transformó en protestas ciudadanas que causaron varias muertes por la opresión del gobierno de la época.

El presente año hemos visto a través de todos los medios, las protestas, marchas y diversas manifestaciones en todo el mundo, como en Egipto, Libia, Inglaterra, Grecia, España donde se acuñó este movimiento como “Los Indignados”, sacado del libro del mismo nombre del francés Stéphane Hessel, héroe de la resistencia francesa contra la ocupación nazi.

Chile no ha estado exento de manifestaciones, siendo la de los estudiantes que ya se convirtió en un tema ciudadano, la protesta más grande desde que Chile volvió a la democracia. Tal como sucedió en Francia, la magnitud de las protestas no había sido prevista por el gobierno del presidente Piñera.

La oración “la información te da poder”, es precisamente lo que está sucediendo en el mundo; porque todos estamos conectados, porque todos disponemos de la información que queramos (menos en China y Cuba), porque la comunicación derribó todas las fronteras y barreras que teníamos hasta hace un poco más de una década, somos capaces de darnos cuenta qué es mentira, qué es una farsa, quiénes tratan de engañarnos y qué es lo que quiere la gente. Los ciudadanos se empoderarán de las cosas y harán cumplir sus derechos; ya no seremos los humildes contribuyentes, sino, personas que pagan impuestos y exigen que la plata que se paga tenga una distribución acorde con la economía del país. ¿Por qué en las boletas o facturas de las bencineras o botillerías no se desglosan todos los impuestos? (casi la mitad que uno paga es impuesto). Un estudiante pide un crédito universitario a un 5% anual, cuando se titula y empieza su vida laboral en un buen empleo por ser profesional, termina pagando el crédito universitario que pidió con su respectivo interés y el impuesto que paga por las compras que él realiza mes a mes; entonces ¿Por qué los estudiantes que piden crédito universitario, cuando comienzan su vida laboral terminan pagando 2 veces impuesto? Para qué vamos a mencionar el caso de La Polar que todo el mundo conoce; todos nos hemos dado cuenta de la injusticia que cuando el pobre le roba al rico es un ladrón y cuando el rico les roba a los pobres, son malas prácticas.

La segregación en la educación chilena es la que obtiene todos los récords mundiales, siendo además de las más caras (según informe de la OCDE). Chile es el único país donde las familias financian el 85% de la educación superior y el Estado sólo un 15%. Por ejemplo, la Universidad de Chile que para nosotros es una excelente universidad está en el lugar 300 a nivel mundial (Diario La Estrategia). ¿Sabía usted que estudiar Arquitectura en una Universidad de Florencia, Italia, cuna del renacimiento, cuesta lo mismo que estudiar en nuestro país?. Hay algo que está mal ¿cierto?. Para qué decir la falta de creatividad de los asesores del presidente Piñera, al crear las propuestas con el nombre de “Gane”, justo cuando se está discutiendo el tema del lucro en educación y “Fe”, cuando los estudiantes exigen que se cumpla el espíritu de la ley que ya existe, les aseguro que no se pondrán a rezar para que se logren sus objetivos.

Quizás usted no sabía que Chile le está prestando 16 mil millones de dólares a EE.UU., con una tasa de interés del 2% anual, menos de la mitad de la tasa que tiene el Banco Central para los ciudadanos chilenos (Diario La Estrategia).

Cuando algo indigna, la gente se vuelve militante, fuerte y comprometida. Era necesario comprometerse en nombre de la propia responsabilidad como ser humano. Ya no tenemos que vérnoslas con una pequeña élite, cuyo modo de actuar conocemos con claridad. Vivimos con una interconectividad como jamás ha existido. Pero en este mundo hay cosas insoportables. Para verlas, hace falta observar con atención. La peor de las actitudes es la indiferencia, el decir “yo no puedo hacer nada, yo sólo acepto lo que nos impongan”, el “no estoy ni ahí” es de otro tiempo. Al comportarnos así, se pierde uno de los componentes esenciales e indispensables que hacen al ser humano: la capacidad de indignarse y el compromiso que nace de ella.

Hay que preferir la esperanza, la esperanza de la no violencia. Es el camino que debemos aprender a seguir. Tanto por parte de los opresores como por parte de los oprimidos; hay que llegar a una negociación para acabar con la opresión; esto es lo permitirá acabar con la violencia. Es por eso que no se debe permitir que se acumule mucho odio.

Los niños estudian historia.
Los viejos cuentan historias.
Los jóvenes hacen la historia.

sábado, 18 de junio de 2011

Hablemos de los escenarios de participación ciudadana

Hay un escenario que es el de la no participación, el de la no movilización, por ende, es el de aceptar lo que nos impongan y asumir las reglas que van imponiendo a la sociedad a actuar de una manera u otra.

Otro escenario es el de un político y otro el del intelectual. Un político y un intelectual son cosas diferentes. Exigir de un político que haga todo por la causa que abraza, quiere decir que se mantenga sobre el plano político, que esté en disponibilidad perpetua a su partido, que lleve a cabo las acciones comunes con los que van en su misma dirección y establezca estrategias para conseguir objetivos que para el partido, para él mismo y para su lógica, determine qué es lo mejor para el país.

Exigir del intelectual que haga todo, ya es otra cosa. El intelectual no tiene el poder del político, porque es un hombre que vive su contradicción en su interior y en lo exterior. El intelectual no tiene ningún poder real, ninguna eficacia real; sin embargo por ser ineficaz, es que puede servir. Hay que pedirle que se comprometa totalmente, en tanto tiene un trabajo real y tiene una eficacia en ese plano porque ahí es contradictorio. Si el intelectual no descubre constantemente su contradicción en sí, si no ejerce constantemente su oficio de intelectual, de científico o técnico de un saber práctico, es un marginal, no un intelectual. Si al contrario, continúa ejerciendo, se encuentra en una contradicción, porque él debe dar testimonio de su contradicción, es decir, debe a la vez ejercer su oficio y comprometerse en la manifestación de las contradicciones de la sociedad. Uno, no es posible sin el otro. Sin embargo, en los tiempos que hoy vivimos, el intelectual tiene las herramientas para que su trabajo se distribuya masivamente y se manifieste en las etapas que generan la convicción y el empoderamiento en las personas, de que la teoría puede ser real, si existe la organización que por esas herramientas, dará el inicio a la movilización, haciendo de ésta el sentir del cómo querer vivir en un futuro cercano.

Por lo demás, desde un punto de vista jurídico y legal, el poder o la fuerza que tengan determinados partidos políticos en función del gobierno, no da legalidad. Por ejemplo, después de la segunda guerra mundial, los estatutos de Nuremberg permitieron juzgar a los culpables, ya que los aliados vencieron; era evidente, si los alemanes hubieran ganado la guerra, hubieran establecido ellos los tribunales, y Churchill y Eisenhower hubieran sido juzgados.

La fuerza no da legalidad. 

domingo, 5 de junio de 2011

Hablemos de nuestra matriz energética

Quizás marzo haya sido el mes de la energía nuclear. No recuerdo haber escuchado a tantos expertos y medios de comunicación tocar este tema desde el año 1986, con el desastre de Chernobyl.

Claro, ahora fue Japón. No bastó con el terremoto y maremoto, se sumó a ello, algo que por generaciones llevan en lo más profundo de su ser, las bombas en Hiroshima y Nagasaki, y lo recuerdan cada año en silencio con un campanazo que se escucha en todo el país. Esto ocurrió justo cuando en Chile se discutía la diversificación de nuestra matriz energética y el ministro Golborne iniciaba los convenios con Francia y EE.UU. para capacitar a ingenieros chilenos (proyecto de nombre: “entendimiento sobre operación en energía nuclear”) y estudiar la posibilidad de que en nuestro país se instale una planta nuclear que abastezca a gran parte de él.

Cuando el ministro Golborne afirma que Chile debe buscar otras fuentes de energía y que las energías renovables no alcanzarían a cubrir la necesidad del país, hago el siguiente análisis: Chile es un país rico en recursos naturales, tenemos al sur la reserva de agua más grande del mundo y varios ríos caudalosos (Hidro), la segunda cadena de volcanes más numerosa del mundo, después de Indonesia (Geo), el desierto más árido del mundo (Fotovoltaico o Solar) donde las piedras se pulverizan con la gran oscilación térmica que se produce, tenemos una de las costas más extensas del mundo (Mareomotriz), donde además existe un gran número de lugares donde el viento se hace presente a diario (Eólica). Si nuestro país no posee las condiciones necesarias para generar su propia energía, coincidirán con la pregunta ¿Y dónde entonces?

Lo que nos han dicho, es que la energía nuclear es limpia, barata y sin riesgos. No son ni limpias (basta ver el ejemplo en Japón), ni barata, y el riesgo ya está más que comprobado ¿cierto? Construir una planta nuclear en Chile, el país más sísmico del mundo, ¿en qué estaban pensando por Dios? Sólo un ejemplo, las plantas geotérmicas pueden llegar a costar un 50% más baratas que las plantas de energía nuclear, ni hablar de las de ciclo combinado que llegarían a un 80% más barata. Chile tiene un potencial geotérmico espectacular; más de 3.000 mega watts con un potencial de 16.000, sin el uso de combustible.

Tuvo que suceder una desgracia en Japón para que el Gobierno de Chile que no es proactivo sino reactivo, descartara la opción de instalar una planta de energía nuclear en el país. Haber sostenido que los convenios firmados con Francia, y ahora Estados Unidos son para estudiar usos civiles medicinales no energéticos, o en la agricultura, no sólo no aportó en nada al debate, sino que fue una afrenta a la inteligencia de la ciudadanía nacional. Ni el grupo Luksic ni el ministro Golborne viajaron a Francia, Bélgica y otros países nucleares a  visitar hospitales, ni granjas. Que no nos engañen.

Ahora… “no puedo creer que la única alternativa a una inminente crisis energética en Chile sea convertir a la Patagonia en una “guitarra eléctrica”         -como lo ha expresado de manera tan gráfica, el senador Horvath-. El “Yo o el caos” ha sido reemplazado por “Nosotros o el apagón”. No se puede pensar bien desde el miedo.

Existe una falta de visión y previsión inexcusables. Tal vez el precio del cobre de las últimas décadas, el flotar sobre plata fácil, nos ha hecho dormir en los laureles. Súmese a eso, una clase política que ha privilegiado sus agendas de corto plazo en vez de focalizarse en los temas estratégicos que de verdad importan. Sólo se escuchan ideas hechas y fatalismos en el debate. Falta estudio, investigación, entrar a fondo de verdad en los temas, y no cuando el terremoto o el apagón o el incendio inminente hacen imposible ver y elegir con calma por dónde arrancar. Además, hay una tendencia a resolver los problemas con megaproyectos desmesurados. Ahí está el Transantiago: qué despropósito, qué monstruoso y mesiánico error. Y ya estábamos con las lapiceras listas para firmar acuerdos para la energía nuclear, cuando una catástrofe en otro país nos salvó de una decisión estratégica por lo menos discutible. Ahora es la geografía de nuestro país, que mucho más que un mero capital turístico es nuestra propia alma, la que puede ser irreversiblemente afectada.

domingo, 24 de abril de 2011

Hablemos de la competitividad

Poco se habla de la competitividad en el colegio, la universidad o en el trabajo, sin embargo está presente todos los días en la forma que tenemos de enfrentar nuestra actividad diaria. Las comparaciones, el ganar, el perder, el fracaso, la derrota está presente en nuestra vida y lo aceptamos como parte del desenvolvimiento del ser humano.

Me gustaría detenerme y reflexionar en que muchas veces los procesos de nuestro comportamiento que por años hemos repetido y damos por sentado, no necesariamente son los correctos para avanzar como sociedad.

Citaré a continuación un texto del neurobiólogo chileno Humberto Maturana que afirma lo siguiente:

“Si cualquiera de nosotros entra a un trabajo donde tiene que aprender cómo se hace lo que se hace, y en la partida no se lo explican o la persona que tiene que explicarlo no tiene paciencia, queda atrasado y al final no entiende nada. Eso ocurre si sus dificultades son tratadas como insuficiencias o fallas y no como el proceso natural de estar aprendiendo algo que no se sabe. Todos los seres humanos somos esencialmente inteligentes. Las dificultades del aprendizaje, en general, no son temas de inteligencia, son temas de emoción. 

El matonaje o bullying, en el fondo, es expresión del modo de relacionarse de los adultos, porque vivimos una cultura en la cual pensamos que la discrepancia o los temas de la convivencia se resuelven en la competencia, en juegos de poder. Y los jóvenes aprenden lo que viven los adultos, que se cultiva y se transforma en un hábito, de modo que los niños crecen en el matonaje. ¿Qué pasa que se vive minimizando a otros? Tenemos que preguntarnos eso. Tenemos que reflexionar sobre cómo vivimos los adultos, cómo tratamos nuestros conflictos, cómo abrimos -o negamos- espacios para la colaboración, de manera que los jóvenes se sientan incluidos?

Si yo compito con otro, el otro y no yo es el referente de lo que hago. Entonces la competencia es un acto de desvalorización de uno mismo. Es completamente distinto a la colaboración. No es cierto que la competencia lleve al progreso o al bienestar, eso no es verdad. La competencia lleva al sufrimiento, al desencanto, al dolor en último término. En una competencia deportiva lo importante no es ganar, sino que el otro pierda, pues yo no gano si el otro no pierde. Eso justifica cualquier cosa que yo haga para que el otro sea dañado, esté mal y pierda. Entonces no depende de la calidad de lo que yo hago, sino de la negación del otro.

Si se mira la historia, las situaciones difíciles nunca se resuelven en la lucha y la competencia, sino en la colaboración. El tema está en cómo vivimos. ¿Queremos o no queremos vivir en la colaboración; usar las diferencias no como discrepancias, sino como oportunidades reflexivas que nos permitan resolver temas que de otra manera no se resuelven porque quedan atrapados en la confrontación?”.

sábado, 16 de abril de 2011

Hablemos de la Iglesia Católica

Mucha gente en la actualidad entiende la iglesia como un edificio. Esta no es la definición bíblica de iglesia. La palabra iglesia viene de la palabra griega “Ekklesia” que significa “una asamblea” o “una convocatoria”. La raíz del significado de “iglesia” no es un edificio, sino la gente.

Este año, más que nunca se ha puesto la discusión y la reflexión sobre la mesa en todos los hogares chilenos, debido a los últimos acontecimientos que han sido muy mediáticos como el caso del padre Marcial Maciel y a nivel local el caso Karadima.

Siempre me ha llamado la atención el estilo empalagoso, voz arrastrada de tono poco viril, sin firmeza y nada directo con que algunos sacerdotes y autoridades eclesiásticas elaboran sus prédicas y realizan sus declaraciones. ¿Ese tipo de lenguaje, es el lenguaje de la diplomacia vaticana, caracterizada por un histórico apego a la prudencia?  Esos gestos y actitudes en nuestra cultura representan la paz, la bondad, el perdón y la guía espiritual que todo cristiano busca en su interior y que al mirar al frente, ve a un hombre vestido de sotana blanca a los pies de un imponente altar, todo cuidadosamente limpio y ordenado. Claro, esa imagen concuerda con la figura de un hombre espiritual que guía a sus fieles por el camino de la fe.  

En nuestra cultura, hay dos profesiones que nuestra sociedad sitúa en un peldaño más alto que otras, por la importancia y efecto que producen en las personas; éstas se refieren a la salud. La Medicina y el Sacerdocio. Uno a la salud física, el otro a la espiritual. Por eso, no ha de extrañar que al médico le llamemos doctor y al sacerdote padre; ambos de blanco atendiendo los males del ser humano. Los dos saben que tienen el respeto y admiración de la gente. Cuando uno va al médico no cuestionamos lo que nos recetan, lo mismo cuando pedimos un consejo al padre de la iglesia, no se nos pasa por la mente cuestionar lo que nos dice. Si nos damos cuenta, todas las cotonas blancas de los médicos, al nombre lo precede un “Dr.”, como si se hubiesen doctorado en alguna especialidad, o ¿acaso a un psicólogo, doctorado en psicología de la salud, le decimos doctor? Ésto tiene que ver con la representación que ellos han tenido en nuestra sociedad a través del tiempo.

El mundo ha ido observando muy atentamente la crisis por la que pasa la iglesia Católica desde el año 2002, con el estallido de escándalos de abusos sexuales de sacerdotes a sus fieles en EE.UU. e Irlanda. Por eso, los medios de comunicación chilenos han volcado toda su atención en los hechos que han ocurrido y siguen ocurriendo aquí, siendo uno de los tres países católicos más ortodoxos del mundo. Van saliendo a la luz declaraciones cada vez más fuertes en televisión.

En consecuencia, estos hechos han provocado una herida profunda en las víctimas de abusos y a los hombres y mujeres de fe. Aquellos sacerdotes tienen una doble responsabilidad: entregar la palabra de Dios a través de su prédica y el recibir a los fieles en el confesionario. Es decir, son guía espiritual y ejemplo de vida en la fe. Eso se ha derrumbado. Y ha ocurrido así, porque esos sacerdotes que han cometido abusos, han sido encubiertos por obispos, cambiándolos de parroquia, hechos ocurridos en EE.UU., Irlanda, Brasil, volviéndose un patrón común protegiendo el nombre de la iglesia (“el bien mayor”) y no a las víctimas, como también la iglesia las ha llamado “los afectados”. Han silenciado a las víctimas cuando se han acercado a comentar esos abusos a otros sacerdotes u obispos, quienes han aducido el secreto de confesión, por lo que ni el “pecador” que lo comenta, ni el mismo clérigo no deben hacerlo público. La Iglesia Católica critica el accionar de la magistrado Jessica González por la incautación de la investigación eclesiástica en contra del sacerdote Fernando Karadima, realizado por efectivos de la PDI quienes incautaron el expediente desde la oficina del abogado Juan Pablo Bulnes, que asesora al sacerdote. Si tomamos atención a estos hechos, puedo reflexionar que, por un lado la Iglesia Católica ha incautado la tristeza, impotencia y los crímenes cometidos por sacerdotes, silenciando a las víctimas y la magistrado González ha incautado el expediente de Karadima desde la oficina de su abogado, donde aparecen otros delitos que el mismo sacerdote cometió a otras víctimas, que sólo confirman la habitualidad de su comportamiento. Uno protege a toda costa el “buen nombre” de la iglesia Católica y el otro investiga la verdad para que tanto Karadima como las víctimas tengan un juicio transparente y justo.

La pregunta que los católicos se hacen es: Si no podemos confiar en los sacerdotes ¿en quién? Los valores, la moralidad, la entrega, se ha desmoronado. Sabemos que no debemos generalizar, pero a ellos, los católicos los consideran los representantes de Dios en la tierra.

Citaré una bella metáfora bíblica, pero que esta vez aparece en la cuna de aquellos que han guiado el espíritu de los fieles: Deberán “volver a nacer” para que sus fieles vuelvan a creer en la Iglesia Católica”.

martes, 22 de marzo de 2011

Hablemos de la nueva revolución

Seguramente al igual que usted, estuve con los miles de manifestantes que pedían que Mubarak dejara el poder, en un Egipto acostumbrado por décadas que él fuese el único que podía gobernar ese país. Nunca he visitado las pirámides, ni las momias faraónicas, no he caminado jamás por las calles de El Cairo, pero he sentido los gritos de millones de personas que se han revelado ante un dictador que se ha aferrado al poder y que hasta el último minuto buscó formas para impedir su derrocamiento.
Nunca antes se había hecho tan visible esta “nueva revolución”. Ya no es la revolución tecnológica que venimos escuchando desde principios de los 90’s, sino, la revolución de la información, que comenzó a masificarse desde el 98 y que este año el mundo pudo apreciar su real alcance. Jamás las ciudades distantes habían estado tan cerca como ahora; el twitter, facebook y los propios celulares a través de mensajes de textos, son las metralletas y explosivos de los 60’s y 70’s. Al pueblo, se le ha hecho un simbólico traspaso del poder, el quinto poder. No basta con cumplir con el derecho de sufragar cada 4 años por Presidente, Senadores, Diputados, Alcaldes y Concejales y entregarles en ese sufragio la confianza para que ellos representen a la ciudadanía; hoy, el tiempo es valioso y las promesas deben cumplirse, porque será la comunidad la que se organizará y enfrentará la injusticia cara a cara, sin pasar por trámites burocráticos, ni procedimientos legales, es la masa diseminada la que se agrupará y en pocas horas podrá cambiar su propia historia.
Hoy ya no necesitamos de grupos de guerrillas que vayan al frente, porque ellos también desvirtuaron los movimientos de liberación del mundo a lo largo de la historia. Los ciudadanos de a pie no los necesitamos.
Señoras y señores… hemos sido testigos de la muerte de la prensa como el cuarto poder del estado, donde tiranos y grupos de poder la han utilizado durante toda su historia para sus propios y mezquinos intereses.
Que tiemblen los tiranos, las autoridades amantes del poder por el poder, los tiempos cambiaron y los que no han entendido caerán como los dictadores del medio oriente.

Hablemos de la pérdida del asombro

¿Cuándo fue la última vez que nos asombramos por algo? Es común escuchar “he perdido la capacidad de asombro”.
En la medida que vamos obteniendo más experiencia en distintos ámbitos de nuestra vida, vamos asumiendo una calidad de espectador pasivo, viendo cómo pasan las cosas desde un sendero paralelo, como sentado en la butaca del cine, por lo que la reacción de asombro, deja de tener espacio en nuestra vida, las cosas las vemos como un todo in divisorio. Todo parece evidente, perdemos la capacidad de admirar (sentir lo que nos rodea) y no somos actores de lo que sucede, ni menos protagonistas. Lo único que hacemos es estar al lado del camino, viendo como todo pasa, como dice Fito Páez. Hemos olvidado lo que realmente importa, lo trascendente, lo que da sentido a nuestro existir y no a nuestro vivir.
A diferencia de los niños, ellos tienen la mente abierta, no contaminada y para ellos todo es nuevo. Los adultos vamos perdiendo el interés en los detalles. Recién cuando algo nos falta, en ese momento apreciamos lo valioso que son los detalles de las cosas; en lugares correctos uno puede transformar radicalmente la calidad de sus relaciones y la propia vida. El asombro tiene por consecuencia el que nos preguntemos el porqué de las cosas. A veces se encuentran respuestas y otras no. Estos cuestionamientos nos permiten tratar de encontrar la verdad o esencia de las cosas y de las personas, nos permite profundizar en lo que sucede a nuestro alrededor, nos permite descubrir la bondad o maldad de los actos humanos, nos permite - a final de cuentas - el conocernos y comprendernos un poco más. La pérdida del asombro nos lleva a vivir de una manera superficial, contemplando sí, pero sin tomar parte activa, perdiendo consecuentemente la creatividad.
El adulto tiene que tratar de ser fiel al niño que fue. En los ojos de ese niño pervive la capacidad de asombro y el amor a todo lo que es pequeño, dulce y hospitalario.

viernes, 4 de febrero de 2011

Hablemos de la Privacidad ?

El bombardeo de información se ha elevado progresivamente, por lo que todos podemos obtener la información que queramos a través de Internet. Incluso ya queda muy poco de nuestras vidas privadas; ya nada es privado, porque nosotros mismos hemos dispuesto que fuese así. Antes, sólo las autoridades y las celebridades eran personas públicas las 24 horas del día, ahora todos somos parte de una red pública. La prueba son los miles de secretos que fueron divulgados a través del sitio Wikileaks, lo que confirma que todo lo que hacemos y no hacemos se sabrá en menos de lo que uno pudiera imaginar. Si esto involucró a los jefes de estado, qué queda para nosotros?

Si usted pensaba que aún tenía privacidad, ponga atención a lo que le comentaré: Google, el sitio de búsqueda más visitado del mundo, compró Wikipedia (almanaque o especie de enciclopedia que los mismos usuarios van aportando con datos, rectificando y actualizando). Hay un estudio que dice que el 80% de las personas que buscan información a través de Google, no pasan de las cinco primeras hojas, o sea Google determina que la respuesta correcta está en el orden que ellos quieren dar, es decir, la verdad está predeterminada editorialmente por este buscador; y de las cinco primeras páginas, los ocho primeros links corresponden a Wikipedia. Mirado de otra forma, si usted tiene una pregunta, la verdad la tiene Wikipedia, por lo tanto la verdad la tiene Google. Esta misma empresa el año pasado compró Neven Vision, un sitio que toma los puntos faciales característicos de una fotografía de cualquier persona (identificador facial) y es capaz de identificarla dentro de un grupo de fotos; Google espera a partir de este año, que cada vez que alguien muestre una foto, sea por Facebook, Photolog, Google Image, etc., hará un rastreo de puntos y podrá decir quién es, dónde vive, qué intereses tiene, ya que obtiene información cruzada donde existen más fotos de esa persona y donde haya puesto sus datos.

Google acaba de comprar también una empresa que tiene imágenes de rastreo y mapeado en 3D, en tiempo real más rápido del mundo, es decir, a través de Google Earth, pagando US$100, el usuario puede ver lo que está sucediendo en la calle que busca, del país que elije en tiempo real, pudiendo ver objetos de hasta 30 centímetros con una gran nitidez. Seguimos con las compras de Google; esta empresa adquirió el famoso juego en línea Second Life (juego de guerra), donde los usuarios escogen las características del protagonista, es decir, Google obtiene con ese tipo de información los perfiles sicológicos y las costumbres de millones de participantes de este juego on-line.

En el año recién pasado, la empresa que se acaba de afiliar con Google es 23 and me (23 y yo), se refiere a los 23 pares de cromosomas; le enviaron a 100 personas un kit donde el beneficiario le debe reenviar una muestra pequeña de sangre o saliva y ellos determinarían los 23 pares de cromosomas (código genético), capaces de dilucidar el historial de parientes; Google está esperando con esto, que en un tiempo más, si mucha gente lo hace a través de Internet podrá descubrir con quién está relacionado genéticamente.

Otra cosa para reflexionar: las cockies que tienen todos los computadores y que su función es guardar la información de claves, usuarios, sitios visitados, permanencia en cada página de Internet, es decir, guarda todas las preferencias; desde que existe Google, las cockies no caducarán hasta el año 2038 aunque uno las borre en su computador; estas cockies graban un número de identidad único para cada uno de los discos duros que uno pudiera tener; es decir, si yo me muevo de ciudad o país, incluso cambiando de computador, Google me busca, me encuentra y me asocia, y sabría en definitiva dónde estoy. Incluso guarda la IP del computador donde obtiene datos como las palabras y/o imágenes más buscadas por mí. Los que tenemos un Gmail, Google guarda todo los correos recibidos, enviados y hasta los borrados.

Para terminar, sólo una reflexión local: Cuando me dicen que el sitio de compras públicas Chilecompras o Mercado Público es transparente, esbozo una sonrisa, porque éste es un juego de niños con lo que les he comentado. Lo que hacen estos sitios locales sólo es hacer visible la demanda y oferta (no confundir con transparencia), lo que viene después, se determina en una simple oficina entre cuatro paredes, aunque determinen con antelación los porcentajes de evaluación para adjudicar.

Ya entramos en este juego. Que nada nos sorprenda.